Uruguay es un país con fuerte respeto por las reglas de juego y los fundamentos esenciales de la actividad económica. Por eso, se ubica en los primeros lugares de América Latina en los principales rankings que relevan aspectos de estabilidad política y solidez democrática. En Uruguay no hay diferencias en el tratamiento al capital nacional y al capital extranjero y los incentivos a la promoción de la inversión están disponibles para ambos. Tampoco hay límites para la dotación de capital extranjero en las empresas.